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Terra
La Coctelera

LA NECESIDAD DE CREER EN ALGO O ALGUIEN


El hombre desde su creación o desde que evoluciono en el Homo sapiens según Charles Darwin, se ha visto siempre en la necesidad de creer en alguien, creer que existe alguien superior a el, ya que la grandeza que lo rodea es tan grande que para el hombre le es imposible de creer que la naturaleza solo lo hizo.

Antes de que los Europeos nos descubriesen, ya en las diferentes culturas existentes en Latinoamérica y América, se creía en algo, como el sol, la luna, serpiente entre otros, es decir, es como algo genético que a la humanidad nos mueve por dentro, el instinto natural de creer en algo. Los europeos nos impusieron la religión católica haciéndonos olvidar nuestras creencias en su mayor parte, pero no lo hicieron en las zonas como la selva, pues eran inaccesibles para ello.

Pero el caso es que el hombre, aun cuando se le ha impuesto Un Dios, hijo y espíritu, se ve en la necesidad de creer en algo más o alguien más, alguien que abogue por él, ya que cree que no es escuchado por el Dios que sus padres le enseñaron a creer y para ello busca formas celestiales como una virgen en una pared húmeda o el rostro de Jesucristo en un árbol, cosas así.

Es común ver por algún rincón de la cuidad o carretera del país una cruz con el nombre de algún humano que no pudo escapar de su tragedia, y es común ver también que cuando se rinde culto a los muertos permanecen con alguna flor y velas, a menos hasta que dure la ceremonia, pero no es común ver que este pequeño altar se mantenga todo el año con flores y velas y que sea visitado por mucha gente, gente que jamas la o lo conocio.

Hay un pequeño altar que me causa admiración, es aquel que esta en la parte de atrás del colegio nacional San Miguel donde cruce toda mi secundaria, siempre es visitada por mucha gente, las veces que e pasado por allí que son muchas, encuentro a gente rezando, ya sea de pie o de rodillas, incluso yo, alguna vez también le pedí algo, como que me ayudara a salir bien en un examen, cosa que Salí mal ya que nunca estudie, yo creo que esa clase de milagros no hace; pero de que el hombre siempre necesitara creer en algo o alguien, pues allí esta una prueba mas; y es un rito de la vida que se viene practicando por cientos de años y se seguirá haciendo.

NOVELA / PARTE I (UN SUEÑO REAL)

Una frase se oyó de la boca fría de una indolente mujer que se encontraba entre la muchedumbre que rodeaba la cerca de la casa y después una y otra frase repitiendo la misma oración , confundido corrí hacia la casa de ella, se mezclaron mis oraciones entre las maldiciones y temores, rogando al cielo que no fuera ella , pero en cada paso que daba el corazón se me comprimía, aun así no perdía las esperanzas rogando a Dios que no fuera ella; no escuchaba su nombre, solo eran gritos desesperados de la familia que aterrorizada lloraba a alguien que había fallecido, en realidad no sabía nada, solo escuchaba lamentos, hacia preguntas como ¿que paso? pero nadie me miraba y mucho menos me contestaban, su cuarto quedaba en el segundo piso al final del corredor, estaba lleno de curiosos que me fue muy difícil de llegar allí, en realidad no hice el menor intento por llegar allí, donde yacía un cuerpo que no lograba imaginar.

Me senté en la sala de la casa a esperar alguna vaga noticia, observando a tanto curioso que entraba y salía, se oían gritos desesperados, renegaban de Dios buscando a un culpable, las maldiciones eran como oraciones que cada vez iban tomando forma de religión, de pronto empecé a sonreír , creo que si alguien lo hubiera notado, habría visto la cara de un psicópata que disfrutaba con el dolor ajeno; la sala fue desalojada por mi imaginación que en un segundo volvió al pasado, convirtiendo aquella sala en una extensa carcajada, se hicieron tiernas, bellas, las miradas coloreadas de la hermosura de sus ojos, que mi carcajada se convirtió en una sonrisa estúpida y callada, sonrisa que bordeaba sus carnosos labios y besaba la piel de sus hombros, claro, sin que ella lo supiera.

Sus juegos infantiles eran de todos los días parte de mi vida, en la calle o en su casa, en la mía o en cualquier parte, pero siempre riendo de la gente, ¡que como caminaba Luis el profesor de la esquina, como un pato mojado, pero lo que mas me fascinaba era como lo imitaba, ver sus pies doblándose y juntar los brazos era como si ofreciera un concierto de carcajadas para el único espectador que aplaudía con gran emoción y pidiendo que vuelva a repetir el acto una y otra vez, que de tanto reír, conseguía hacerme llorar, y ahora que ha muerto ni una lagrima tengo para ella.

Pensar en ella era como cobijar el pensamiento en él dialogo virtual de cada sueño, pensar en ella es enredarse en la verdad mentirosa, esculpida de bellos recuerdos para mirarla de frente y saber que no esta muerta. Alguien dejo caer el velo negro que estaba en el sillón y el cual según recuerdo se lo obsequie un viernes por la tarde cuando nos encontrábamos por el centro de la ciudad, la idea me la dio ella, al ver la marcha fúnebre camino al cementerio de un hombre, que cual viuda lloraba imitando a una loba maullando decía ella y un gran velo negro que envolvía desde su cabeza hasta la cintura y todo su rostro que era imposible divisar , no eran sus gritos los que nos llamo la atención, aunque fue fundamental para saber que se trataba de un mujer joven.

De pronto dejo surgir la idea un tanto loca de su voz, se detuvo a decirme que el día que se quede viuda, un gran velo negro cubrirá desde su cabeza hasta sus pies, <> otra carcajada embriagando mi siempre alegría y mi frase no tan poética para ese día ¡Lo dices como si estuvieras casada, estas loca…….! entonces supe que se molesto, cuando se marcho muy rápido sin decirme el porque, había cometido una estupidez , no le creí, corrí atrás de ella sin perder el tiempo, la jale del brazo derecho, la lleve a la tienda que estaba frente a nosotros, le compre un gran velo negro, haciéndola prometer que el día que quedase viuda usara el velo negro que le obsequie, su silencio me decía que era verdad, pues de un simple encuentro tenebroso, se tornó en el sentir bello y sublime del momento, me revelo la fidelidad de su amor, me abrazo entregándome la figura matizada de su cuerpo por dos minutos, en el silencio embestido por una frase que escapo de mi lengua que no cayo, le dije te amo muy cerca en el oído, no sé si me escucharía o no sé si realmente lo dije, pero que no hubiera dado porque me respondiera, tenia miedo decirle que me había enamorado de ella desde hacia mucho tiempo, que su nombre late en cada espacio de mi corazón, que cada noche le escribo una carta que nunca entrego, muchas palabras tendría para entonces si mi cobardía no se apoderara de mi.

El velo blanco cubriendo mis manos, dejando libre la yema de mis dedos que acariciaban el sillón blanco que en mi engaño impacientemente esperaba que bajara las escaleras, con su radiante sonrisa conquistadora, cabellos claros y su carcajada presumiendo ser buena actriz con su papel de princesa muerta y, allí bajaba envuelta en una sabana blanca por dos policías que tenían las caras pálidas y yo sentado en el sillón de la sala donde tantas veces me senté con ella, sonriendo con su actuación comencé a gritar sin que nadie me oyera

Cruzo la puerta sin que nada le dijese y al cruzarla una brisa soplo mis cabellos, entonces supe que estaba allí tratando de jugar conmigo, que no se había ido, lo mas curioso es que no derrame lagrima alguna aunque la desesperación por llorar era grande, como un cataclismo de trastornos en mis ojos y en mi pecho, el aroma suave del aquel perfume que siempre usaba estaba en todas las cosas que me rodeaban, desmintiéndome toda verdad ufana. No derrame lagrima alguna quizás tratando de cumplir aquella promesa estúpida que una vez me hizo hacer entre risotadas, que no llorase por ella si se iba antes que yo, te lo prometo le dije entre una risa seria, por nuestra amistad sincera, sin presagiar lo que iba a suceder y había sucedido.

Esa noche salí de su casa ya muy tarde, tenía los pasos perdidos, pensamiento volátil, caminando las calles de siempre, tan lento, esperando que apareciera por atrás tratando de asustarme y, pensar que fue ayer la última vez que lo hizo, entonces un concierto de maullidos, entonada por esos perros callejeros que ella alimentaba, me hacían saber de su tristeza, ella se había convertido en la histeria dulce de mi corazón perplejo que lloraba en seco, pues la resignación no encontraba. Esa noche fue el inicio de las tantas noches largas de mi vida, no pude conciliar el sueño, prevalecía en mí el deseo de un nuevo amanecer sin el infierno humano de su partida al mundo del que tantas veces departía.

Llegue a mi habitación, encontrando en la mesita de noche, su fotografía, aquella que había extraviado ya hacía tiempo en el desorden de mi habitación, volvió de nuevo a la escena de mi vida una noche navideña donde descubrí aun mas su belleza, blanca belleza, donde toda ella era un confín de sueños matizados entre la noche y la luna.
Puse en mi pecho su fotografía recostado en mi cama me quede dormido, desperté casi amaneciendo buscando el singular milagro o pensando que mi pobre corazón aletargado por el amor había tenido otro mas de sus convulsiones sin sentido, sin mas perder el tiempo, me levante buscando mis zapatos y las rosas que no le obsequie esa noche pero que aun estaban frescas, sentí la necesidad de ir a su casa, contarle todo este sueño malévolo que estaba fuera de toda realidad, abrazarla, no sin antes ofrecerle ese ramo de rosas y reír hasta ya no poder,
Cómo habría de suponer llegue a su casa sin que yo lo creyera ¡y vi. la muchedumbre pero ya mas moderada murmurando Irreverentemente la muerte de una mujer, no pude soportarlo mas, aun cuando permanecí en silencio caí en un torrente de lagrimas acongojado, olvidándome de una promesa, renegando de Dios y de todos los santos que tanto respetaba, mi mirada tenue de caballero fiel a la eterna amistad solo se limitaba a observar el adorno fúnebre que al cuerpo esperaba, las rosas que llevaba las tire frente a la puerta, marchándome del lugar, buscando respuestas, respuestas que muy difícilmente iba encontrar ya que nada me preguntaba.

Me senté en el parque más cercano de su casa, encendí el clásico cigarrillo de bolsillo. Para pensar en nuestras vidas cargadas de sueños, para pensar que la realidad esta más allá de lo que querremos que sea y se vuelve realidad lo que jamás tuvimos en mente que sea real, porque jamás lo imaginamos, pero es mas real de lo que querremos que sea.

Las horas pasaban y se hacia mas real lo que no quería que fuera real, entonces la realidad vino a mi, en una frase mas negra que la misma muerte, pero mas sincera que la realidad. Jean, el amigo casi inseparable de toda mi infancia y primo de ella, iba camino al velorio, me tomo de los hombros con un abrazo, roto el silencio en su voz ignorada, con un “mi mas sentido pésame” hasta que la llamo por su nombre para hacerme recordar el día que la conocí, mis ojos brillaron de alegría, ganándose toda mi atención y oír toda la historia que conocía, pero quería de su boca escuchar.

<< ¿Recuerdas ese día? Pregunto, recuerdas aquella mañana cuando nos escapamos del colegio saltando la pared de atrás, aquel día se atrapo tu pantalón con el fierro que sobresalía de la columna, fue la entrepierna, cuando bajaste de la pared, te cubriste con la mochila para caminar por la calle inadvertido, y antes que llegáramos a la esquina apareció como por arte de magia mi prima, por la que decías dar la vida, quisiste regresar pero fue demasiado tarde, ella se acerco para saludarme e irremediablemente te la tuve que presentar , te saludo con un beso para después preguntarte porque es que caminabas un poco chistoso, por primera vez vi, lo estupido que puedes ser cuando no tenías nada que decir a una mujer, porque a todas le decías de todo, pero a ella nada, amenos en esas circunstancias, te quedaste mudo, tanto que tuve que responder por ti, diciéndole. ¡lo que pasa es que esta escaldado y por esa razón es que camina así, para entonces de tu boca no salía ni una mosca que pudiera zumbar por ti; ella se ofreció a obsequiarte una crema que tenia en su casa para tu escaldadura, y te pidió que pasaras por la crema aquella misma tarde, permaneciste con la cara de estupido por mucho rato, aun cuando ella ya estaba a muchas cuadras de nosotros, todo el camino a casa, no dijiste nada, ya a pasado mucho tiempo desde aquel día. De pronto cayo en el silencio de una sonrisa desabrida, para llorar conmigo, buscando consuelo en cualquier recuerdo hermoso; el cigarrillo nos ayudaba a viajar por aquellos gráciles espacios de tiempos titulados por su incandescente sonrisa, pero aquellos gráciles espacios se perdieron entre el humo de los cigarrillos y no veíamos ni escuchábamos mas allá, que las campanas de la iglesia marcando las doce del medio día y gente vestida de negro que iba camino hacia la realidad. Entonces todo el dialogo de cigarrillos fue interrumpido con esa voz que de pronto le temí. <<>>, nooooooooo!, dije, nervioso y alterado, aferrándome al recuerdo vivo de su rostro que sonreía frente a mi , porque es así como la recordaba, me rehusé a no verla y seguí fumando muchos cigarrillos de mi negra cajetilla; Jean se marcho mirándome a los ojos, lamentando que no tuviese la valentía de mirarla por ultima vez; como mirarla si al hacerlo mi corazón estallaría de dolor e intentaría liberarla de ese frívolo ataúd, jurándole al mundo y al cielo que ella esta viva, que solo actuaba el papel de princesa muerta, como mirarla si en mi intento por despertarla no despierta, entonces moriría mi fe y sabría que en verdad esta muerta. Me quede allí, sentado, repitiendo una y otra vez como un trastornado la misma frase ............<>

Y el tiempo que no perdona me encontró junto a la noche deambulando sin rumbo por aquellas calles, entonces de tanto creer en esa realidad inexistente mirando el cielo rompí el silencio gritando con la misma carcajada que ella me causaba <>

Sentado en las escaleras pase la mañana, pensando otra vez en Dios y en su indiferencia hacia nosotros los humanos que de verdad amamos, estaba resentido con él, pero mejor calle.
Ya llegaba la hora en que la maldita soledad silenciosa se convirtiera en esas plañideras exclamaciones de dolor que atraviesan los corazones más ásperos e insensibles al dolor.
Ya llegaba la hora en que debía aceptar la realidad, corte unas rosas del jardín para el funeral que deseaba que fuera mío, aunque muerto ya estaba con la única diferencia que yo aun respiraba; envolví el ramillete con una cinta celeste que descolgué de un adorno de mi madre, subí a mi cuarto para ponerme la vestimenta negra.

Timbro el teléfono, era Jean para avisarme que ya empezaba la marcha fúnebre en esa ultima tarde de abril, salí de casa lo mas rápido, dejando descolgado el teléfono, llegue allí un tanto agitado por la acelerada corrida, había mucha gente, la madre lloraba, el padre la consolaba, mientras el ataúd en hombros de cuatro parientes era puesto sobre la negra carroza que estaba llena de muchas rosas.

Entonces un infierno ante mis ojos se revelaba, eran inútil mi fuerza al tratar de resistir, mis ojos se colmaron de lagrimas, la desesperación de correr, morir, pero no de vivir estaba allí, temblaba, entonces me alguien me abrazo, era Jean, si que lo necesitaba, la marcha fúnebre hacia el cementerio se dio inicio, el silencio del luto solo se interrumpía por los llantos que doblaban el mecer del viento abriendo paso a la ultima caminata de esta princesa que a muchos les robo la alegría de vivir, pero que a mi me ha robado la vida, a mitad de camino hubo un cambio para cargar el cajón, me ofrecí como voluntario, adelante señor, adelante señor quiero ir, dije! Quería mostrarle el camino; cada paso que daba era el agitar de mi corazón que no tenía prisa por llegar; cada paso que daba se hacia mas pesado el dolor, pero yo aun allí quería seguir, mi hombro estaba adolorido, pero no me importaba, ya en la puerta del cementerio una lluvia de rosas cayo sobre el ataúd y sobre mi cabeza, era la realidad mas real, el ocaso de una tarde de abril, todo mundo comenzó a empujarse tratando de avanzar lo mas rápido y ganar lugar, por ver ese momento en el que el ataúd sea elevado al altar, yo resistía el dolor de mi hombro, pero no fue suficiente, me rotaron a empujones argumentando que estaba cansado y que podría hacer resbalar el cajón, me sacaron del lugar de donde estaba, decidí quedarme atrás,

Este final fue más perverso y más infernal que cualquier otro, la maldita nostalgia inspirada por la desesperación rompieron mi silencio y un torrente de lágrimas acariciaba mi rostro, me senté al pie de otra tumba, quería también ser enterrado, tome puñados de tierra las arrojaba sobre mi cabeza y mas enfermo que angustiado estaba al imaginar esta inútil realidad, imaginar lo real de mañana, lo real del después, una vida sin ella.

Una colorida lluvia de rosas rodeaban el altar simbolizando la mas negra primavera, ya el lugar completamente desolado a excepción del guardián que antes de marcharse dijo ¡Es un día triste para enterrar a una niña muy linda y de sonrisa muy alegre; lo quede mirando y nuevamente dijo, ¡ lo sé por el retrato que aquí tengo y que lo colocare en la tumba! Le pedí que me lo entregara para que yo lo situara y sin poner excusas me lo dio, su nombre inscrito en el cemento aun estaba fresco, saque de mi bolsillo los dos últimos cigarrillos, los encendí, coloque su retrato al pie de su tumba y el cigarrillo encendido, me senté en el piso para luego descargar esta nostalgia de trilogía meditando sobre este cruel desenlace fumando lentamente.
No le hice preguntas, ni sentí llorar mas, solo quería hacerle compañía en los primeros momentos de su estadía eterna, confiaba que estaría mejor en ese paraíso de encuentros celestiales donde las princesas como ella se vuelven Ángeles y todos los sufrimientos son compensados con la paz eterna; la tarde de un cementerio brillante por el fuerte sol de verano se iba alejando, convirtiéndose en esa pesadilla de sombras al otro lado del sueño, ya habían pasado mas de tres horas para cuando decidí regresar a casa sin querer despedirme de ella mi princesa, el cementerio ya había sido cerrado, era la única alma viva aparte del guardián que se movía entre las desoladas tumbas buscando la salida, no tenía miedo, talvez fue porque me sentí una alma mas de las tantas que deambulan entre la oscuridad, pero finalmente encontré la salida, salte la reja de acero para marchar a casa, regrese por el mismo camino de la marcha fúnebre, tan triste y meditabundo, abrazando los mejores momentos de mi vida.

REFLEXIONES

REFLEXION
"El hombre vive a proporción del tiempo pero sus actos van mas allá" la vida que se va, los recuerdos también se van, nuevas generaciones entran a reemplazarnos y la vida sigue pero mas no para nosotros pero aun así tenemos que seguir sonriendo, porque somos humanos, tan complejos y concientes y aunque lo aceptemos o no, somos tan frágiles. Somos hijos de la vida y de la muerte pero lo confuso es saber quien es tu padre y tu madre, si digo que mi madre es la vida, pues podría decir que mi madre es un infierno porque esa es mi vida y si digo que mi padre es la muerte pues que buen padre, un liberador ante tanta crueldad, el descanso eterno. Entonces la muerte no es mala, porque cuando estamos viendo un película de acción y muere el malo decimos, ?al fin murió ese desgraciado? 0 no! así es, pero soy sincero no me da miedo morir pero si la forma de morir , si yo pudiera elegir, lo haría de la manera mas elegante que pudiera, haciendo el amor ..........Joo.

cerca del amor

"El hombre vive a proporción del tiempo pero sus actos van mas allá" la vida que se va, los recuerdos también se van, nuevas generaciones entran a reemplazarnos y la vida sigue pero mas no para nosotros pero aun así tenemos que seguir sonriendo, porque somos humanos, tan complejos y concientes y aunque lo aceptemos o no, somos tan frágiles. Somos hijos de la vida y de la muerte pero lo confuso es saber quien es tu padre y tu madre, si digo que mi madre es la vida, pues podría decir que mi madre es un infierno porque esa es mi vida y si digo que mi padre es la muerte pues que buen padre, un liberador ante tanta crueldad, el descanso eterno. Entonces la muerte no es mala, porque cuando estamos viendo un película de acción y muere el malo decimos, ?al fin murió ese desgraciado? 0 no! así es, pero soy sincero no me da miedo morir pero si la forma de morir , si yo pudiera elegir, lo haría de la manera mas elegante que pudiera, haciendo el amor ..........Joo.

SONRISA

Puedo pintar en la planicie de tus ojos el verso azul que se asoma en tu sonrisa,
O pintar el suspiro blanco, de tal manera, que en un segundo te olvides del mundo.

Puede ser mi ultimo momento de vida o la primera sonrisa de mí existir, con tan solo decir con un beso tuyo lo mucho que significo para ti.

Podemos ser los vientos de todas las noches que soplan ahuyentando el silencio.
o podemos ser como esos locos enamorados que viven una historia de amor sin fin.........

un minuto de vida

Fue mi poesía quien te robo un minuto de tu vida; en una tarde otoñal de un feliz julio
Y acabando en una noche de un triste agosto.

En septiembre te recordaba más que antes, pues, era mi santo y más que la esperanza, una estrella fugaz,! me decía! que tú pronto volverías.....?.

Ayer, ayer, fue enero y muy pronto será julio y, después de el, vendrá agosto y volverá otra vez a ser enero y yo con mas ansías te esperare siempre en Julio.

Hoy es Junio y, mi cuerpo tiembla de amor y, las palabras llenan mi alma aunque la esperanza de mi amor este vacía.

Mañana será julio y la mesa fiel de mi testamento de amor, como ultima petición, para esperar un nuevo año, es oir, que me llames por mi nombre, que lo repitas en cada minuto de mi vida

Y todo eso con un solo minuto de vida, que me diste, ese minuto que sé, que no volverá jamás.

Fue mi poesía quien te robo una sonrisa en un minuto de vida, que al final puedo decir, que fue vida, porque he vivido, he soñado y he alcanzado la paz con una sonrisa tuya, !que como dije!....................... no volverá jamás?.

Es un sueño

Porque tienes en los ojos, los rayos del sol y tienes en el alma, esa esencia que le falta a la mía y en la boca, en la boca, una rosa de fuego; porque encendiste mi sangre, con un beso que me supo al mas grande amor.
Porque un día llegaste a mi vida y, de mi mente hiciste un santuario, donde adoro, imágenes ,con tus ojos, tu sonrisa , tus cabellos y toda tú.

Porque tienes mucho mas que la palabra hermosura tatuada en tu ser y tienes siempre tu tiempo marcando la entereza sonrisa y eternamente las diez.

Porque eres más, que mi fabrica de sueños coloridos, donde pinto una casita blanca y una niña con tu nombre y siempre tú y yo.

Porque eres, y soy, la otra parte de vida que nos falta por vivir y mas que un deseo, hoy te pido que la vivas conmigo, que yo viviré perpetuamente para ti

HISTORIA DE UN ENAMORADO EN PROBLEMAS

¡Hoy se casa¡ después de tanto amor que me juro, pero esto no sé queda así, no le será tan fácil sacarme de su vida; después de dos años cuando todo mi amor le entregue, !usted cree que merezco que se me despoje, como si dos años no significaran nada!................

Hablaba y hablaba, y aquello me advertía que estaba muy dolida, esa hermosa mujer, de ojos azules, cabellos claros y de silueta pequeña; Diablos, si que era bella, sus ojos eran como dos luceros de agua que pasmaban mi cuerpo rígido, aun mas, con ese vestido rojo de gala, escotado,muy escotado, que mis ojos se entorpecían cuando apenas discretamente mis ojos hechaban una mirada, a su tan perfecto cuerpo , juraría haber tenido a una Diosa del Olimpo frente a mi, perdida en esta vieja ciudad, sentada en el asiento delantero de mi taxi; estaba temblando por dentro, y mi mirada no podía evitar aterrizar en sus hermosas piernas, que tan pronto como se podía, aprovechaba a dar unas miradas, teniendo como complice,los baches y las frenadas, huy.....si que dejaba sus piernas al desnudo;................. ¿A dónde va? pregunte, con voz temblorosa, mientras mi traviesa mirada empezaba el recorrido hasta donde se podía llegar, que imaginación la mía, creía rozar el cielo con mis manos al imaginar rozar sus piernas blancas y, su dulce y a la vez triste rostro me detenía justo al llegar al centro de la gloria.

¡Llévame a la catedral!, voy a impedir que se case, que se habrá creído, no va a burlarse de mi.........dijo..........Su voz se iba apagando y una pequeña gota de tristeza bajaba por sus mejillas, quedandose en sus delgados y delicados labios rojos.....!Detente en la catedral! me dijo, cuando llegamos a la catedral, se bajo muy de prisa, tan de prisa que solo avanzo a decirme¡espérame por favor ¡, Así lo hice por cinco minutos, pero la curiosidad me invito a entrar a la iglesia y saber lo que estaba pasando o iba a pasar, entre a la iglesia por la puerta que esta frente a la plaza de armas, me fue fácil ubicarla, pues era lunes y los religiosos no acuden a la iglesia en gran numero como los domingos, la mayoría de la gente se encontraba sentada; ella se hallaba parada tras una de las columnas que sostiene la terraza de la catedral, recostada, contemplando a los novios arrodillados frente al altar, el padre se preparaba para preguntar lo que es usual en todo matrimonio o al menos eso creo, por que lo he visto en tantas películas, pero si que era la primera vez que asistía a un matrimonio y sin ser invitado......El padre comenzo ”Si hay alguien que se interponga en la unión de esta pareja en sagrado matrimonio, hable ahora o calle para siempre”........Ahora si,dije, ahora si que se arma un alboroto, ha llegado a tiempo esa preciosura de mujer a defender lo que le pertenece¡....Pobre e infeliz novio...!; y allí estaba la hermosa dama, sus ojos bañados de tristeza, y sus manos tratando de secar esas lagrimas de amor; los invitados y curiosos no se percataron de su bella presencia, pues el centro de atención eran los novios, pensé que iba a levantar la mano para interponerse y defender su amor ha espada y escudo, con uñas y dientes y, acabar con ese pendejo que la engaño, pero no, se quedo allí, sosteniendo la columna como si se fuera a caer, cuando lo que se estaba destruyendo y destrozando era su corazón.......... El padre los declaro marido y mujer por la gracia de Dios, termino la misa, y la gente ¡que viva, que vivan los novios¡, todos aplaudían, pero menos ella y yo, creo que yo era el único que la acompañaba en su dolor y no era dable que aplaudiera; la gente empezó a salir ,ella aun mas se escondía tras la columna como si preparara una redada, no pensé que portara una arma pues no tenia cartera para esconder el arma y después sacarla, apuntar al novio y matarlo de unos certeros balazos y correr sin rumbo, como en las novelas de drama “si no es para mi, no será para nadie”, o matar a la novia en venganza por haber robado el amor de su hombre amado y reirse como una mujer desquiciada frente al cadáver, pero si no era eso, entonces que era lo que estaba haciendo, que clase de redada estaba preparando o simplemente no iba hacer nada porque no contaba con el suficiente valor para hacerlo; los novios ya salían a la calle donde un auto blanco, con lunas polarizadas, ultimo modelo, los esperaba, incluido chofer, para emprender el clásico paseo nupcial, por la agraciada y vieja ciudad, que yo, ya estoy cansado de recorrer todos los días, sin encontrarla nada agradable, si es que no fuera por las lindas chicas que salen ha pasear y te alegran de vez en cuando la vista.

La novia arrastrando su bonito vestido blanco y su velo largo que cubría una parte de sus pintados cabellos rubios, sin imaginar con que clase de hombre había jurado amor eterno, pero en fin los matrimonios en estos tiempos son unos simples y costosos contratos que se extinguen con una buena tajada de pastel.

El novio por otro lado se veía muy enamorado, la tomaba de la mano tan delicadamente y a la vez de forma defensiva como si pensara que la iba a perder. Ya afuera de la iglesia la gente aclamo un beso, donde el novio sin pensarlo dos veces tomo a la novia de la cintura y le dio un beso pasional, tan pasional que duro como tres minutos, si que el novio es un buen actor, al demostrar tanto amor; entonces quién era ella, la mujer sufrida, simplemente la otra, un pasatiempo que murió al momento de jurar ante Dios su amor por la rubia bien pintada. Acaso ante el altar a termindo ese pasional romance,.......... era tan confuso, pues la novia no estaba tan hermosa, entre las dos, mil veces estaba mejor esta llorosa pero enamorada mujer, El novio la termino de besar y consecutivamente sin que nadie lo esperara, y mucho menos la novia, el novio grito con voz olímpica ¡Noeliaaaaaaaaaaaaa, te amooooooooooooooooo ¡ la gente estaba emocionada, la pequeña multitud aplaudió con gran esmero que creo que por poco se caen los santos al ver tanto teatro caro, que novio para tan mentiroso,hipocrita, decir que la amaba cuando la engañaba o la engaño con otra, con esa hermosa mujer que sufre al verlo en los brazos de otra, pero el hombre merece todo el crédito, es buen actor. La novia no parecía tan sorprendida y mucho menos emocionada, su mirada estaba perdida entre la multitud como si buscara a alguien.

Los novios subieron al carro blanco , emprendieron el paseo; alguien me tomo del hombro, era la Diosa perfecta de la cual creo que estaba enamorado, toda, toda ella era un sueño, un sueño tan hermoso, tan hermoso que de ese sueño no quería despertar, una nueva sensación respiraba a través de sus ojos a través de su cuerpo, me dijo vamos, entendiendo “te amo” respondí yo también te amo, mientras miraba mi taxi amarillo, estacionado a un lado de la vereda de la plaza, en ese momento desié que mi viejo taxi se convirtiera en un carro Tercel ultimo modelo, para llevar a mi Diosa a un paseo, aunque sea solo por esta noche, pero allí estaba mi taxi amarillo, fielmente esperándome para tomar su negro timón y, en la puerta, en la puerta estaba ella, que me miraba, haciéndome señas, ven rápido, parecía decir; se había adelantado, si que tenia apuro, quién era yo para no complacerla, corrí hacia el taxi, le abrí la puerta delantera como lo hacen los caballeros como yo, y tan pronto como me subí al carro me dijo ¡síguelos!....................Vaya si que estaba loca, no, loca no, otra vez me dije en voz baja, esta enamorada, pero ella me escucho, me miro y yo otra vez como un perfecto imbecil, temblando como si nunca hubiera tenido a una mujer frente a mi; pero esta mujer era diferente, era la mas hermosa que había visto en mi recorrida vida, era la noche vestida en verso, era un verso vestido de mujer, una mujer que hilvanaba mis sueños en un minuto, arrastrándolo por el jardín rosa de su cuerpo, una mujer hecha en verso de sinfonía perfecta; de pronto algo despertó mi pensamiento dormido, era su mano izquierda que de causalidad rozo mi brazo derecho tratando de acomodarse sus tacos negros.

Alcancé al carro y los novios seguían, abrazaditos, besándose una y otra vez como dos pajaritos..................Mantén tu distancia, pero no te alejes mucho, me dijo, eso hice y, nuevamente sus piernas blancas desnudas tan perfectas me robaron la mirada empezando a delirar, pensando en la canción de Ricardo Arjona, esa del taxista; mi cabecita comenzó a divagar pensando en Cómo habré de explicarle este sentimiento de amor que nació esta noche como un mágico sueño, que tiene como cumbre a una hermosa mujer que sufre la cruel desazón de un amor que no le es correspondido, como decirle que de pronto un latido mas grande que mi temor escarba en mi boca la perfecta palabra imposible de amor ; llegamos a la intersección de la avenida Sánchez Cerro con Vice, para cruzar a la vice y dar vuelta otra vez al centro de la ciudad por la Grau, el paseo nupcial que ya llevaba media hora con una velocidad que desesperaba, pues no pasaba mas de veinte K/h, seguía conservando mi distancia. Fue para entonces que note una diferencia en su carácter, ya estaba mas calmada, pues muy poco renegaba de su desgracia, pensé que era hora de entablar conversación, pero no sabía por donde empezar, si le preguntaba su nombre después qué le iba a decir, Hola yo soy Luis, que tal, mucho gusto, un beso y......................No, no era esa la forma, pero por algo tenia que empezar ........? Cómo se llama señorita? Mientras que me temblaba todo le pregunte, ¡Dulce! me contesto, ¡hermoso Nombre para una hermosa chica como usted¡?, un comentario algo tonto, creo......... , pues como diablos ella no iba a saber que era hermosa, continuo callada un instante, con la cabeza cabizbaja y algo sorprendente paso, me dio las gracias, aun mas tonto quede, mientras iba siguiendo el carro de los novios, creyendo que era hora de describirle este sentimiento que guardo por ella en uno de los tantos poemas que e leído, pero a la mala hora fui traicionado por mi memoria, no me acordaba ni del titulo de un poema, solo recordé a los heraldos negros y que diablos iba hacer con los Heraldos negros, decirle que hay golpes en la vida, se iba echar a llorar y esa no era mi meta, entonces como decirle que su tristeza me lastima y su belleza interior y exterior me entrega el sublime sueño que solo quiero compartir con ella, si es necesario me convertiría en poeta para escribirle los mas bellos poemas inspirados en el azul de sus ojos tristes, y en el claro casi rubios de sus cabellos. Era una Diosa esculpida en carne viva por Zeus y retocada por todos los poetas en su afán por crear a la mujer perfecta, estoy en tus dominios, he naufragado en tu mar en donde sus ojos son los únicos que remplazan al sol que enciende la pasión febril de mi cuerpo.
Mientras pensaba como declararle mi amor me di cuenta, que el carro se estaciono en el Hotel Perú; y por supuesto ella me advirtió, estaba muy atenta, me ubique en la ladera, una cuadra antes del hotel, la novia se bajo en los brazos de su amado, para consumar su amor si es que muy difícilmente no lo habían consumado; probablemente estaban haciendo tiempo mientras los invitados llegaran a la recepción donde iba a ser la celebración del matrimonio, entraron al hotel, el carro blanco se marcho y, la hermosa Diosa ahora con nombre ¡Dulce! Se bajo del carro, me dijo que la esperara, me rogó que no me vaya a ir, era una esperanza, creí que se iba a convencer que ya no había nada que hacer, que aquella pareja en realidad se amaba y al comprobar ella se iba echar a llorar y como era lógico iba a buscar a alguien cercano para que la pueda consolar, y quien mas que yo para hacerlo, esas, si que eran esperanzas para poner en practica todas mis conocimientos de Don Juan para conquistarla; subió por las escaleras del hotel, tardo unos tres minutos, cuando la vi bajar de la mano muy de prisa, de pronto todo mis sueños se desbordaron en un segundo recorriendo las sucios rincones de cada calle de la ciudad, me sentí el mas grande imbecil, el mas grande hombre traicionado, sentía morir de amargura, sentía morir de celos, estaba muriendo de amor, lo increíble era que nunca me imagine que pudiera cometer su objetivo y ¿cuál era su objetivo? Ni siquiera lo sabía, ella bajaba con el novio de la mano vestido de novia con cara de mujer o era la novia que abandonaba al novio decepcionada por tal engaño, pero si era eso, entonces que hacía con la rival de la mano huyendo, es decir con dulce, no, no lograba comprender hasta que subieron al carro y las dos en una sola voz dijeron ¡vamos rápido! Arranque el carro y a unos cuantos metros del hotel, mire por el espejo retrovisor , el novio gritando el nombre de su novia ¡Noelia!....... ¡Noelia! ¡Noelia! Y para su mala suerte ni un taxi había para que pudiera seguirnos, aumente la velocidad como si me estuviera robando algo y la policía me persiguiera.......La pareja dispareja, se abrazaba y besaba, ambas llorando, se decían “Te amo” “Te amo” “Te amo” “Te amo” “Te amo” “Te amo” “Te amo” “Te amo” era increíble ver tan extraño amor, que aun no logro comprender, se miraban una y otra vez y a la vez se decían te amo con sus ojos bañados en lagrimas.
Me dirigí a la zona que ellas me señalaron, al lado de un carro verde, que se encontraba estacionado en un parque de miraflores, no recuerdo de que marca, pero también tenia lunas polarizadas, se bajaron tan rápido como pudieron, me cancelo la carrera, con cincuenta soles, sin preguntarme cuánto es, subieron al carro verde, y aun cuando me encontraba impresionado con la boca abierta y la mente en blanco, todavía sin definir o entender que es lo que estaba pasando, Dulce, que era quien iba a conducir, bajo la luna del auto, me miro fijamente, se bajo dirigiéndose hacia mi, me tomo del rostro dándome con sus manos frescas un celestial beso en mi cachete izquierdo, quisiera que haya sido lo mas cerca de mi boca pero no , me tomo de la mano dejando en ella cincuenta soles mas, ¡toma, pregunten lo que te pregunten tu no has visto nada, y Gracias! Me dijo. Se marcharon, y yo me quede con el corazón destrozado, abatido por ese platónico amor de una noche, todo pensamiento me lleva hacia ella, tan solo a un instante de su partida, que hacer para olvidarla, es inverosímil ocultar mi tristeza, desde ese día prometí que nadie mas me lastimaría como lo hizo esa mujer de mágica figura, de inocente e incitante sensualidad, que sacudió mis sueños sin clemencia ,causando la nostálgica mirada de hoy, cuando le doy una mirada a mi vació automóvil y pensar que la tuve tan cerca y hoy no sé donde esta, porque cuando recién empezaba mi conquista, todo se me vino abajo, hoy voy por las calles tratando de encontrarla pero ella ya no esta.